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Hace un año aproximadamente una gotita de agua lleno el vaso. Y me quedé sin espacio, sin espacio para la felicidad, para la ilusión, para la positividad. Pero siempre he sido de los que luchan, de los que no se rinden, y una muestra de no rendirse fue la decisión de ir a hablar con Carolina, y contarle la historia que hay detrás de todas esas gotitas que llenaron el vaso.
Desde entonces, gracias a ella , he aprendido muchas cosas. Por ejemplo que cada gota cayó en el vaso porque yo decidí que cayera en el vaso, que de haberlo querido yo, esa gota podría estar en cualquier otro sitio. Que las gotas siempre existirán y pasarán cerca de mi. Que no debo dejar que en mi vaso entren gotas de nadie. ( Yo hablo de las gotas como si fueran problemas). Con el tiempo me he ido olvidando del vaso, de si está medio lleno o medio vacío, y me he centrado en mi.
Como digo, ahora se muchas cosas que hace un año no sabía, y que gracias a la última gota y a Carolina, ahora se, por ejemplo que : tengo que elegirme todos los días, y confiar en mi a todas horas, que el único oro que tenemos es el presente y que a veces el vaso se vacía simplemente respirando, tomando aire y sencillamente dejando que nada pase.
Ya no me comparó con nadie, simplemente miro dentro de mi , visualizo el lugar a donde quiero llegar y disfruto del ir pedaleando. No hay nada que arreglar, no hay ningún carrera que ganar, no hay nada de lo que huir. La vida no es eso, la vida es solo el presente, el ahora, esto que escribo.y es suficiente.
También he aprendido a hablarme bien, a verme capaz, a sentirme capaz. El poder de las palabras es un gran poder. Presente y palabras.nada más.
Forzar no es necesario, la vida te trae y te lleva o eres tú el que va yendo sin darte cuenta. Abrir la mano y dejar escapar esas gotitas que sabes que van sobrando.
Algo me llevo hasta a ella, hicieron falta muchas gotitas para que me diera cuenta, hicieron falta muchas gotitas para que diera el paso y ahora todo ha cambiado como digo.
Ha cambiado porque respiro y me siento otra persona. He tomado las mejores decisiones de mi vida, tengo ilusiones. Haber hay días malos, gotas incluso de sangre, pero ya no se quedan en el vaso, se que forman parte del camino y de mi , que no hay que esquivarlas ni olvidarlas solo contemplarlas y dejarlas que se sequen. Pero como os digo ya no estoy pendiente del vaso porque ahora se que puedo y podré.que lo he hecho y la haré. Ahora se que cada cosa es un regalo, que todo lo que nos pasa en la vida es por un algo, que nos lleva a un sitio concreto donde teníamos que estar para aprender algo, para presencia algo o conocer a alguien. Que nada pasa al azar, que el destino nos va llevando y que tiene un buen plan para nosotros.
diablos no había tanto de que preocuparse, solo se trata de escucharse a uno mismo, de buscar la felicidad.
Ahora todas las mañanas nada más levantarme me pregunto dos. Cuantos lugares tiene la vida preparados para que yo los disfrute, cuanta gente mágica me queda por conocer. Este es el camino, estoy en el, es lo correcto, levantarse pensando cuantos regalos me tiene la vida preparados..
Porque si, te das cuenta de que algo dentro de ti a crecido, cuando sabes que los lugares y las personas son regalos, metas, retos, tesoros incluso. Y es ahí cuando actúas en consecuencia para eso decides que a esos desconocidos que pronto conocerás no les puedes extender tus problemas y que a esos lugares que pronto visitarás, llevado por la sutileza del destino, no debieras ir con una mochila de miedos incertidumbres y pesimismo.
Cuando ya conoces el proceder del destino y la vida, cuando ya conoces sus regalos, decides acicalarte por dentro, soltar todos los lastres y relajarte. Hay que llegar con buen semblante te dices.